Connect with us

Ultima Hora

Alerta: síntomas del cáncer de hueso, causas y cómo tratarlo

El sarcoma de Ewing ocupa el tercer lugar entre los tumores óseos primarios. Es más típico en niños, adolescentes y adultos jóvenes menores de 30 años. Tiende a afectar huesos largos de brazos y piernas, así como pelvis, costillas y omóplatos. Además del dolor y la masa, puede cursar con fiebre y síntomas generales, lo que a veces confunde con procesos infecciosos. La quimioterapia tiene un papel central, combinada con cirugía y, en muchos casos, radioterapia.

El tumor de células gigantes del hueso puede ser benigno o maligno; afortunadamente, la variante benigna es más común. Suele presentarse en adultos jóvenes o de mediana edad, frecuentemente alrededor de la rodilla, aunque también puede afectar a los huesos del brazo. Incluso tras una cirugía aparentemente completa, puede reaparecer en el mismo sitio (recurrencia local), motivo por el que el seguimiento es clave. En determinadas situaciones responde a terapias dirigidas como el denosumab, un anticuerpo monoclonal que inhibe vías de resorción ósea.

El cordoma es un tumor primario que afecta con predilección a los extremos de la columna: la base del cráneo (clivus) y la región del sacro y coxis. Es de crecimiento lento, puede tardar años en manifestarse y afecta aproximadamente el doble a los hombres que a las mujeres, generalmente después de los 30 años. Su localización y la tendencia a invadir estructuras cercanas obligan a planificar cirugías complejas y a considerar radioterapia en escenarios seleccionados.

El adamantinoma es una neoplasia maligna rara y de crecimiento lento que afecta sobre todo a la tibia. En las radiografías puede producir un patrón característico descrito como “burbujas de jabón” por la destrucción trabecular. Es más típico en adolescentes y adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad. Su manejo es principalmente quirúrgico, con especial atención a la obtención de márgenes libres de enfermedad.

AnteriorSigue Leyendo
Advertisement