Vitaminas A y D. La falta de vitamina A, encargada de estimular la producción de sebo, reseca el cabello. Es, por tanto, esencial incorporarla a nuestra dieta. Zanahoria, mango, yema de huevo y leche son ricos en esta vitamina liposoluble. También lo es la D, entre cuyos beneficios se encuentra la mejoría de la salud capilar y de las uñas, y que encontramos en pescado, huevos, lácteos, hígado… De nuevo, una alimentación sin proteína animal tendrá, muy probablemente, un déficit de esta vitamina.
Vitamina E. Encargada de crear nuevos vasos sanguíneos y, en consecuencia, de mejorar la circulación, es fundamental para mantener un cabello y uñas sanos. La encontramos en semillas de girasol, algunos frutos secos, aceites vegetales, brócoli, espinacas, aguacates…
Zinc, cobre, etcétera. Ajo, germen de trigo o garbanzos son alimentos ricos en zinc, cuyos síntomas pueden ser uñas con puntos blancos y cabellos frágiles. El cobre lo encontramos en frutos secos, carnes rojas, mariscos, cacao o soja, entre otros. Su déficit puede influir en la falta de pigmentación del cabello, entre otras cosas.
Es importante cuidar y proteger esta hormona, pues también nos ayuda a mejorar la presión arterial, a aumentar su invulnerabilidad y el sistema digestivo.
Por esta razón, hoy te proponemos una receta única y muy beneficiosa, con el fin de mejorar las glándulas suprarrenales para un mejor funcionamiento del organismo. Si no tienes problemas con estas glándulas, también te recomendamos que uses este tratamiento, así podrás evitar que estas glándulas tan importantes te fallen.