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Fitness

El hábito diario que destapa arterias y tumba el colesterol malo

Antes de entrar en los pasos, es importante subrayar una advertencia esencial para cuidar la seguridad: el pomelo puede interactuar con diversos medicamentos, alterando su metabolismo. Por este motivo, si estás en tratamiento farmacológico, evita el pomelo y su jugo a menos que tu profesional de salud te confirme que es seguro para tu caso particular. Esta precaución es prioritaria y debe respetarse siempre.

Cómo preparar el jugo paso a paso


Para una porción —una taza— necesitarás un pomelo maduro, dos tallos de apio, medio limón, un pequeño trozo de jengibre fresco (esto es opcional) y una taza de agua. La calidad de los ingredientes define el sabor y la experiencia: escoge pomelos aromáticos y pesados para su tamaño, apio crujiente y limón jugoso. Si es posible, lava todo con esmero y seca ligeramente antes de cortar.

Empieza con el pomelo. Pélalo retirando la cáscara exterior y, con paciencia, elimina también la mayor parte de la piel blanca que envuelve los gajos para reducir el amargor. Abre la fruta, quita las semillas y separa la pulpa. Este paso no solo mejora el sabor, también ayuda a que la licuadora procese mejor los segmentos y logres una mezcla homogénea. Coloca la pulpa del pomelo en la licuadora.

Continúa con el apio. Corta dos tallos en trozos pequeños para facilitar el trabajo de las cuchillas. El apio aporta un frescor herbal muy agradable y, al combinarse con los cítricos, produce un perfil de sabor equilibrado. Agrégalo a la licuadora junto con el pomelo. Añade a continuación el jugo de medio limón, procurando exprimirlo justo antes de incorporarlo para conservar su vitalidad aromática y su contenido de vitamina C.

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