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Las 7 posturas con ella encima que revolucionarán tu cama
Vaquera invertida: al mirar hacia los pies de la pareja, la sensación se vuelve distinta por el nuevo ángulo. Funciona bien con movimientos de cadera en círculos y pequeños vaivenes. Es útil pedir guía con las manos en caderas o muslos para sincronizarse mejor.
En cuclillas: ofrece mayor intensidad y autonomía del movimiento vertical. Conviene alternar subidas lentas con pausas, y combinar con balanceos cortos si se fatigan las piernas. Apoyar una mano en el muslo o en la cama quita carga de rodillas y tobillos.
Con rodillas apoyadas y tronco inclinado hacia adelante: es menos exigente físicamente y favorece movimientos cortos y constantes. El lubricante ayuda a que los deslizamientos sean cómodos y a mantener la suavidad del ritmo.