Ultima Hora
Descubre Cómo Tu Aceite Diario Podría Ser un Peligro Para Tu Salud
Es crucial usar el aceite de coco con moderación, especialmente para aquellos que padecen problemas metabólicos o diabetes, ya que puede interferir con la producción de cetonas. Si decides incluirlo en tu dieta, elige siempre la variedad virgen prensada en frío.
3. Aceite de Canola: Una Opción Liviana pero Cuestionable

El aceite de canola es una elección común debido a su precio asequible y su sabor neutro. Se ha publicitado como una opción más saludable debido a su bajo contenido en grasas saturadas y su contenido de ácidos grasos omega-3 y omega-6. Sin embargo, la mayoría de los aceites de canola que se encuentran en el mercado son altamente procesados, lo que conlleva la pérdida de nutrientes y la posible incorporación de residuos químicos.
Una de las áreas de preocupación con el aceite de canola es su comportamiento cuando se calienta. Si se expone a altas temperaturas o se utiliza en cocciones prolongadas, puede liberar vapores que afectan las vías respiratorias. Por lo tanto, es mejor usarlo para cocções rápidas y evitar usarlo a fuego muy alto.
4. Aceite de Girasol: Lo Fácil a un Costo Altamente Producido

El aceite de girasol es otro aceite frecuentemente utilizado en la cocina por su sabor suave y su disponibilidad. Contiene vitamina E, un antioxidante que ayuda a proteger nuestras células del daño. Sin embargo, al igual que el aceite de canola, presenta preocupaciones significativas. Es muy alto en omega-6, y un exceso de esta grasa puede contribuir a la inflamación interna, que puede perjudicar la salud del corazón y afectar la digestión.