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Colchón impecable: bicarbonato de sodio y resultados que sorprenden
¿Cuánto tiempo hay que dejarlo actuar? Entre 30 y 60 minutos es una ventana práctica, con una hora como referencia óptima para potenciar el efecto desodorante. En ambientes húmedos, puedes ampliar ligeramente el tiempo, siempre evitando que se formen capas gruesas difíciles de retirar.
¿Puedo mezclarlo con vinagre directamente en el colchón? No es lo ideal. La reacción entre bicarbonato y vinagre libera gas y humedad, y esa humedad podría penetrar en el colchón y tardar en evaporarse. Mejor reserva esa combinación para superficies duras y bien ventiladas.
¿Funciona en todos los tipos de colchón? Sí, con matices. En viscoelástica y látex, usa menos cantidad, evita mojar y limita la exposición al sol. En colchones con acolchado textil, distribuye con cuidado y aspira meticulosamente las costuras para retirar por completo el polvo aplicado.
¿Qué aceites esenciales conviene usar? Lavanda, limón o romero son opciones populares. Utilízalos siempre muy diluidos, rocía a distancia y verifica tolerancia. Si hay antecedentes de sensibilidad a fragancias, prescinde de este paso.
¿Cada cuánto repetir la rutina? Como guía general, cada cuatro meses es una buena práctica. Ajusta la frecuencia si detectas olores persistentes, si duermes con mascotas o si hay alergias en casa. Combinar esta rutina con protectores de colchón lavables y el lavado regular de sábanas maximiza los beneficios.
Un plan sencillo para un descanso más fresco

Integrar el bicarbonato de sodio en el mantenimiento del colchón es una manera simple y económica de mantener el descanso en condiciones higiénicas y agradables. La secuencia es fácil de recordar: aspirar a fondo, espolvorear de manera uniforme, dejar actuar 30 a 60 minutos, aspirar de nuevo, repetir por el otro lado, airear y, si lo deseas, finalizar con un rocío aromático muy ligero. Repite la rutina cada cuatro meses y acompáñala con buenos hábitos de ventilación y lavado de la ropa de cama. Con constancia, notarás un colchón más fresco, un dormitorio con mejor olor y, sobre todo, una sensación de bienestar cada vez que te acuestes.