Ultima Hora
Colchón impecable: bicarbonato de sodio y resultados que sorprenden
Un colchón limpio no solo huele mejor: también contribuye a un descanso más saludable. Muchas personas creen que cambiar y lavar las sábanas con regularidad es suficiente para mantener la higiene del lugar donde dormimos, pero la verdad es que el polvo, el sudor, los aceites corporales, las células muertas y los alérgenos pueden atravesar la tela y acumularse en el interior del colchón. Con el paso de los días y las semanas, ese ambiente favorece la presencia de ácaros del polvo y malos olores. Por fortuna, existe una rutina sencilla, económica y efectiva para desodorizar y refrescar el colchón: usar bicarbonato de sodio.
El bicarbonato de sodio funciona como un excelente absorbente de olores y de humedad superficial. Al espolvorearlo de manera uniforme sobre la superficie del colchón y dejarlo actuar, ayuda a neutralizar los olores persistentes, favorece la separación del polvo y facilita que, al aspirar, se retire más suciedad. Cuando se complementa con un buen aspirado y una adecuada ventilación o exposición breve al sol, el resultado es una cama más fresca y agradable. Esta técnica, además, es accesible, no requiere equipos complejos y puede integrarse en el mantenimiento rutinario del hogar.
Para mantener a raya el polvo y los ácaros, es recomendable programar esta limpieza del colchón tres veces al año, aproximadamente cada cuatro meses. Si en casa hay personas con alergias respiratorias, mascotas que suben a la cama o si vives en un clima muy húmedo, puedes acortar los intervalos. La clave es la constancia: un procedimiento simple, repetido con regularidad, ofrece mejores resultados que intervenciones poco frecuentes y demasiado agresivas.