Lagartijas: después de la ducha de la mañana, realiza 10 flexiones de brazos para obtener energía durante el día y mejorar la circulación en los vasos sanguíneos.
Aumento de talón y dedos: siéntate en el suelo con las rodillas a 90 grados y levanta los dedos del pie manteniendo el talón en el suelo. Realiza este ejercicio primero con una pierna y luego con la otra, balanceando los talones a los dedos de los pies.
Ejercicios de manos: extiende los brazos hacia adelante, haz un puño y manténlo durante unos segundos. Luego, gira los brazos desde el hombro. Repite este ejercicio cerca de un minuto.
Rotación de los pies: siéntate en una silla y gira los pies hacia una misma dirección. Realiza este ejercicio 10 veces.
Ciclismo y baile: andar en bicicleta mejora la circulación de las piernas, mientras que el baile mejora el flujo sanguíneo en todo el cuerpo.
Natación: este ejercicio estimula el flujo sanguíneo y mantiene activos todos los músculos.
Caminar: caminar estimula el bombeo de la sangre, reduce la presión arterial y ayuda a contraer y estirar los músculos.
La mejor manera de solucionar los problemas de circulación es evitar que se agraven, atacándolos a tiempo. Mejorar nuestro estilo de vida es esencial para estar saludables.