Foto: Archivo CN360
Este jueves, el Senado de Estados Unidos asestó un fuerte golpe político al presidente Donald J. Trump al aprobar una resolución que busca restringir su capacidad para llevar a cabo nuevas acciones militares en Venezuela sin la autorización previa del Congreso, lo que intensifica la tensión entre el Poder Legislativo y la Casa Blanca.
La iniciativa, promovida bajo la War Powers Resolution, recibió un apoyo ajustado de 52 votos a favor y 47 en contra en el Senado, con cinco senadores republicanos rompiendo filas con la dirección del partido y uniéndose a todos los demócratas para apoyar la medida.
El propósito de la resolución es claro: evitar que la administración Trump realice futuras operaciones militares “dentro o contra Venezuela” sin la autorización constitucional previa del Congreso para el uso de la fuerza.
La votación se produce en un contexto de creciente preocupación en el Capitolio por las acciones unilaterales del Ejecutivo, especialmente tras una operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, una maniobra que sorprendió a muchos legisladores y reavivó el debate sobre el papel del Congreso en decisiones de guerra y paz.
Este avance legislativo representa una inusual reprimenda a un presidente de su propio partido, ya que generalmente los congresistas republicanos se alinean con la Casa Blanca.
Tras conocerse el resultado, Trump criticó con dureza la resolución, tildándola de “estupidez” y argumentando que socava su autoridad presidencial como comandante en jefe, al tiempo que aseguró que vetaría cualquier intento de limitar sus poderes.
Por otro lado, la resolución aún tiene un largo camino por recorrer antes de convertirse en ley: debe ser también aprobada por la Cámara de Representantes y, en caso de ser vetada por el presidente, el Congreso necesitaría una mayoría cualificada para anularla.



