Reacciones encontradas: la respuesta global ante la captura de Maduro en Venezuela.

Lo más Visto

Foto-collage: RRSS

La respuesta internacional a la detención de Maduro fue inmediata. La declaración del presidente estadounidense Donald Trump sobre la aprehensión y exfiltración de Nicolás Maduro generó una avalancha de reacciones en todo el mundo, evidenciando una marcada división geopolítica entre quienes decretan la operación como una infracción del derecho internacional y quienes la ven como el final de un régimen autoritario.

Desde América Latina hasta Europa, y pasando por Asia, África y Medio Oriente, gobiernos e instituciones multilaterales tomaron posiciones ante un evento que ya se considera uno de los más impactantes en la política del hemisferio en tiempos recientes.

En este artículo, te mostramos cómo respondieron varios líderes mundiales ante lo sucedido.

Reprobación y rechazo: la postura de los aliados de Maduro

Países históricamente afines al chavismo y otros gobiernos críticos de la política exterior estadounidense catalogaron la operación como un acto de agresión contra un estado soberano como lo es Venezuela.

Cuba, uno de los principales aliados del gobierno venezolano, condenó la acción y denunció lo que percibe como una intervención directa de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela. Además, organizó movilizaciones de respaldo a Maduro en la capital y otras regiones, a las que acudieron miles de personas.

Por su parte, China, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, manifestó estar “profundamente conmocionada” y condenó el uso de la fuerza contra un país soberano y su líder. En sintonía, el Ministerio de Exteriores de Rusia caracterizó lo acontecido como un acto de agresión armada injustificable, advirtiendo sobre el riesgo de una escalada mayor y abogando por priorizar el diálogo político.

Desde África, el Departamento de Relaciones Internacionales de Sudáfrica solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir la crisis, enfatizando la necesidad de preservar la paz y la seguridad internacionales.

En América Latina, México rechazó de manera contundente la acción militar estadounidense, señalando que constituye una violación del Artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas.

Bolivia, por su parte, reafirmó su compromiso con la paz y pidió una coordinación internacional para proteger a la población civil y asegurar un proceso de reconstrucción institucional creíble.

Apoyo explícito al ataque: la reacción de quienes esperaban el fin de Maduro

En contraste, varios líderes celebraron abiertamente la captura de Maduro, interpretándola como el colapso de un régimen autoritario.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, felicitó públicamente a Trump por lo que consideró un liderazgo “audaz e histórico”, elogiando la decisión y la actuación de las fuerzas estadounidenses.

En América Latina, el presidente argentino Javier Milei declaró en entrevistas que la caída de Maduro simboliza el derrumbe de una dictadura que manipuló elecciones y se mantuvo en el poder pese a haber sido derrotada en las urnas. Para Milei, lo sucedido es “una excelente noticia para el mundo libre”.

El presidente panameño, José Raúl Mulino, también respaldó una transición democrática en Venezuela y recordó que la voluntad popular ya se manifestó en las elecciones que dieron como ganador a Edmundo González.

Posturas cautelosas: quienes mencionan la legalidad y estabilidad

Otros gobiernos evitaron respaldos explícitos o condenas absolutas, optando por llamados a la prudencia, el respeto al derecho internacional y una transición ordenada.

El canciller alemán Friedrich Merz señaló que la evaluación legal de la operación estadounidense es compleja y que su país se tomará el tiempo necesario para analizarla. Merz subrayó que los principios del derecho internacional deben aplicarse y advirtió que una transición mal gestionada podría provocar inestabilidad política en Venezuela.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recordó que España no reconoce al régimen de Maduro, pero dejó claro que tampoco apoyará una intervención que vulnere el derecho internacional y empuje a la región hacia un escenario de incertidumbre y confrontación.

Desde Canadá, la ministra de Exteriores, Anita Anand, instó a todas las partes a respetar la legalidad internacional y afirmó que su país sigue de cerca los acontecimientos, en coordinación con sus aliados.

En la región, Paraguay, Perú y otros gobiernos latinoamericanos enfatizaron la necesidad de una transición política que respete los derechos humanos, la voluntad popular y las normas internacionales.

Desde las Naciones Unidas, el secretario general António Guterres, a través de su portavoz, advirtió que estos acontecimientos constituyen un “precedente peligroso” y expresó su profunda preocupación por el aparente incumplimiento de las normas del derecho internacional y de la Carta de la ONU.

Las reacciones evidencian que la captura de Maduro no solo reconfigura el escenario político venezolano, sino que también agudiza las tensiones globales en torno a la soberanía, intervención y legalidad internacional. Mientras algunos gobiernos ven en la operación el fin de un régimen largamente cuestionado, otros alertan sobre los peligros de normalizar el uso de la fuerza como mecanismo de cambio político.

Más Noticias

Últimas Noticias