Foto: RL Hevia
La disparidad entre la tasa oficial del dólar en Cuba y su cotización en el mercado informal se hace evidente nuevamente este lunes 29 de diciembre de 2025, en un entorno marcado por la inflación, la falta de efectivo y la desconfianza hacia el nuevo sistema cambiario anunciado por el gobierno.
Según la tasa vigente publicada por el Banco Central de Cuba (BCC) para las operaciones del día, el dólar estadounidense se cotiza oficialmente en 409 pesos cubanos (CUP).
Sin embargo, en el mercado informal, donde se realizan la mayoría de las transacciones de compraventa de divisas, el billete verde alcanza hoy los 435 CUP, una diferencia que reafirma la desconexión entre la política monetaria oficial y la realidad económica cotidiana.
Mercado informal: el precio del dólar en Cuba establece el pulso
A pesar de que el tipo de cambio oficial se mantiene estable, el mercado informal sigue reflejando las tensiones reales de la economía cubana. De acuerdo con los valores de referencia que monitorean plataformas independientes, el dólar y el euro no presentan variaciones este lunes, pero se mantienen en niveles históricamente altos: 435 CUP por dólar y 480 CUP por euro.
No obstante, la mayor señal de alerta proviene de la Moneda Libremente Convertible (MLC), que vuelve a aumentar y se vende hoy en 412 CUP, tras un incremento diario de 12 pesos.
Este nuevo récord refuerza una tendencia que se ha visto en los últimos meses: el aumento sostenido de una moneda digital que, paradójicamente, fue presentada como un instrumento de ordenamiento y control.
¿Por qué el dólar tiene un valor mayor fuera de la tasa oficial?
La discrepancia entre la tasa oficial del dólar en Cuba y el precio informal no es un fenómeno nuevo, aunque ahora sea menos pronunciada debido a que el precio del banco se aproxima más al de la calle.
El problema radica en que el valor de referencia no es lo único que realmente importa, sino el acceso real a las divisas. Allí donde se efectúan las compras y ventas efectivas, ahí se establecerá la tasa fluctuante y el valor más elevado, al menos por el momento.
Aunque el BCC ha implementado recientemente un esquema de tasa flotante, esta medida no ha logrado disminuir la presión del mercado informal. La razón es sencilla: para la mayoría de los ciudadanos, las empresas privadas y las mipymes, adquirir dólares a la tasa oficial sigue siendo limitado, burocrático o incluso imposible.
Cuando el Banco logre controlar las compras de dólares que se realizan a diario, entonces podrá fijar el precio que considere adecuado. Mientras los dólares continúen vendiéndose en la calle, la calle seguirá dictando las reglas.



