Foto: Asociación Cultural Yoruba de Cuba | Facebook
Texto: Fede Gayardo
La antesala de la Letra del Año 2026 ya ha comenzado a tomar forma, y con ella las primeras señales que los babalawos cubanos consideran cruciales para el ciclo espiritual que se aproxima. La Asociación Cultural Yoruba de Cuba fue el lugar donde se realizó la ceremonia de preapertura, un ritual que, aunque no revelará aún la profecía definitiva, establece el inicio de un complejo proceso que culminará en la madrugada del 1 de enero.
El encuentro fue liderado por el presidente de la Asociación, Roberto Padrón Silva, acompañado por miembros de la Junta Directiva Nacional y sacerdotes de Ifá afiliados a la institución. Durante la jornada, el babalawo Alfredo Lima Oshe Nilogbe, miembro del Consejo de Mayores de Ifá, consultó el oráculo y condujo la ceremonia siguiendo el protocolo tradicional.
De esa consulta emergió la llamada profecía inicial del ciclo 2026, relacionada con el Odun Osa She y acompañada del anuncio de “Iré Buyoko Lowo Orunmila”. Se establecieron los elementos rituales correspondientes, incluyendo un addimú de ñame con dos velas y un ebbo que abarca, entre otros componentes, un gallo, muñecos hembra y macho, medidas del cuerpo, tierra recogida de los zapatos, ropa usada, estaca, ñame, dos cotos, velas, oti, oñi, eku, eya y otros ingredientes propios del ceremonial.
La Asociación hizo énfasis en aclarar el alcance de esta revelación preliminar. “Esta profecía no es La Letra del Año. Es la consulta inicial, donde comienzan las ceremonias previas que preparan el camino, junto a otras actividades que se llevarán a cabo a lo largo del mes de diciembre y culminarán el 31 de diciembre a las 12 de la noche con la obtención de La Letra del Año para 2026”, precisó la Junta Directiva Nacional en un comunicado oficial.
Tras la consulta, se realizó el ebbo indicado, bajo la dirección de sacerdotes del Consejo de Mayores de Ifá, también en la sede nacional. Este paso es fundamental dentro del sistema ritual yoruba, ya que materializa las recomendaciones del oráculo y ayuda a canalizar las energías que, según la creencia, acompañarán el nuevo año.
Con miras a la revelación final, la Asociación Cultural Yoruba de Cuba anunció una conferencia de prensa para el 2 de enero de 2026, a las 11:00 a.m., donde se dará a conocer oficialmente la Letra del Año.
Como es habitual, no se descarta que el contenido circule antes a través de redes sociales. La jornada incluirá además la exposición “Ecos del silencio” del artista Carlos A. Pimentel Boiza (Pimbo), prevista para la 1:00 p.m., y cerrará con un tambor a Odduwa a las 2:00 p.m.
Este proceso se enmarca en una tradición de fuerte arraigo cultural y espiritual. En 2025, la Letra del Año fue regida por el signo Ogunda Ogbe y acompañada por la oración “Iré Arikú Oyale Tesi Timbalayé”, que evocaba estabilidad espiritual y salud sostenida bajo la protección de las Oshas y Orishas. Ese ciclo estuvo marcado por la regencia de Shangó, junto a Oshún, energías asociadas al liderazgo, la justicia, la pasión y la fertilidad.
Más allá del ámbito religioso, la Letra del Año se ha consolidado en Cuba como un referente simbólico que muchos interpretan también en términos sociales y culturales. En un contexto de crisis prolongada, escasez y tensiones cotidianas, las advertencias y consejos del oráculo se convierten para miles de personas en una guía para enfrentar el año con mayor conciencia, esperanza o prudencia. Tanto para creyentes como para no creyentes, la religión yoruba sigue siendo un espacio de significado y resistencia frente a la incertidumbre.


