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Los años de pura euforia y emoción han quedado atrás para el deporte cubano. En el pasado, los calendarios de actividades estaban llenos de buenas noticias, donde las adversidades apenas representaban un pequeño lunar en el sol. Actualmente, la realidad es bastante diferente y las decepciones se han apoderado con frecuencia de los titulares. El 2025 no ha sido una excepción a esta nueva normalidad, marcada por más frustraciones que celebraciones, aunque, afortunadamente, también dejó algunos momentos memorables. En Cuba Noticias 360, hacemos un repaso de 10 acontecimientos, tanto positivos como negativos, que influenciaron el universo atlético de la Isla a lo largo del año que acaba de finalizar.
Deportistas nacionalizados, seis décadas después
Al igual que ocurrió con la convocatoria de los primeros “legionarios” en 2021, Cuba, impulsada más por necesidad que por valentía, ha vuelto a romper una de las barreras que durant mucho tiempo limitó el desarrollo del deporte más popular. Por primera vez en casi sesenta años, la Asociación de Fútbol de Cuba convocó a jugadores nacidos fuera de la isla para formar parte de la selección que disputó el repechaje hacia la Copa de Oro en marzo, una práctica que se repitió en otras fechas FIFA. Así, el delantero Alessio Raballo y el defensor Camilo Pinillo, oriundos de Italia y Bélgica respectivamente, y con padres cubanos, se convirtieron en los pioneros de esta nueva generación, muy probablemente destinada a ser el futuro del balompié cubano. La última vez que un futbolista nacionalizado defendió la camiseta de Cuba fue en 1967, cuando el estudiante angolano Antonio Dos Santos lo hizo.
Boxeo femenino rompe nuevas barreras
Cuba, con su rica tradición y calidad en boxeo, es muy consciente del potencial del boxeo femenino. Aunque su reconocimiento llegó con retraso, el año 2025 marcó el inicio de pasos concretos para recuperar el tiempo perdido. Un hito importante fue la histórica participación de tres boxeadoras cubanas en un campeonato mundial femenino, concretamente el organizado por la IBA en Serbia durante marzo. Aunque Melany Girado Gray, Dayira Mesa y Yoana Rodríguez no regresaron con victorias, sus nombres fueron inscritos como las primeras representantes de Cuba en este tipo de competiciones. Otra destacada fue la experimentada Yakelín Stornell, quien participó en el primer evento profesional celebrado en la isla desde 1959. La guantanamera, de 41 años, venció a la dominicana Lina Tejada y fue ovacionada en el Hotel Meliá Internacional de Varadero, sede de la primera Cuban Boxing Night, organizada por Agon Sports en abril.
El sueño mundialista se fue a bolina
El anhelo de mundial para cientos de miles de aficionados al fútbol en Cuba se hizo añicos en junio tras una dolorosa derrota ante Bermudas, cuando al equipo tricolor le bastaba con empatar en casa para avanzar a la fase final de las eliminatorias de Concacaf por segunda vez en su historia. A modo de alivio, esa eliminación también marcó el final de un ciclo desastroso para la selección mayor bajo la dirección del técnico Yunielys Castillo, donde, además de ser excluidos del Mundial de la FIFA de 2026, se descendió en la Liga de Naciones y no se logró clasificar para la Copa de Oro 2025.
Panamericanos Junior con sabor agridulce
La primera impresión tras la actuación cubana en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025 es que la delegación se quedó corta en comparación con su rendimiento en la edición anterior. En la capital paraguaya, el equipo antillano cerró con un total de 19 medallas de oro, 13 de plata y 25 de bronce, ocupando el séptimo lugar en el medallero. Cuatro años antes, en Cali-Valle 2021, Cuba había terminado quinta, con 29 medallas de oro, 19 de plata y 22 de bronce, superando en diez títulos y trece preseas al total de este año. Sin embargo, para el Inder, el balance general “se ajustó a lo planificado, dado que varios factores como la falta de deportes que antes aportaron, la ausencia por lesiones o enfermedades de figuras clave y el nivel competitivo en la lid”, resultando en una “satisfacción por haber cumplido los principales objetivos”.
Desilusión en la malla alta
La esperanza de Cuba en el Mundial de Voleibol masculino se desvaneció mucho más rápido de lo que muchos esperaban. El equipo que se presentó en Filipinas en septiembre se alejaba notablemente del que había concluido octavo en la Liga de Naciones de Voleibol, tras alcanzar por primera vez una ronda final en dicho torneo. Un tropiezo en el debut mundialista ante Portugal complicó gravemente las aspiraciones de este talentoso grupo dirigido por Jesús Cruz. Tras cumplir con una victoria ante el débil Colombia, una renovada selección de Estados Unidos, a pesar de la ausencia de varias de sus principales estrellas, logró asestar el golpe final en la fase de grupos, dejando a los cubanos con la sensación de que habían podido aspirar a mucho más.
Continúa en Parte II…



