Silencio de las autoridades tras el impactante hurto en la Serie Nacional de Béisbol.

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Foto: RL Hevia

El silencio oficial persiste un día después del asombroso robo masivo que provocó la suspensión del enfrentamiento entre Matanzas y Camagüey, correspondiente a la jornada del miércoles, convirtiéndose en el episodio más escandaloso de la actual 64 Serie Nacional de Béisbol.

La falta de una declaración institucional –ya sea de las autoridades del Inder, la Federación Cubana o incluso la Policía Nacional– genera inquietud entre aficionados y expertos que esperan una explicación convincente tras un suceso que dejó a varios jugadores prácticamente sin sus pertenencias personales y herramientas de trabajo.

La primera confirmación del lamentable incidente circuló a través de la página de Facebook La Banda Yumurina. Este perfil, dedicado a seguir la actualidad de los Cocodrilos, informó minutos antes del inicio del partido que el encuentro quedaba suspendido debido a un acto delictivo dentro de las instalaciones del estadio Victoria de Girón.

La publicación describió un acceso indebido al dugout y al vestuario del equipo matancero, donde individuos no identificados sustrajeron bates, guantes de uso prolongado, protectores, zapatos, carteras y artículos personales con valor emocional para los atletas afectados.

El texto indicó que algunos peloteros solo contaron con su uniforme de calentamiento, lo que evidencia el alcance del saqueo y el nivel de vulnerabilidad en un área que debería tener una vigilancia estricta al ser el espacio más íntimo del equipo.

La página exigió una investigación exhaustiva y solicitó de inmediato reforzar los mecanismos de seguridad que rigen la infraestructura del estadio, considerado un símbolo para varias generaciones de aficionados.

Las reacciones inmediatas en las redes sociales no tardaron en llegar. Entre las muchas opiniones, destacan las de reconocidos periodistas que expresaron su preocupación por el precedente que establece un acto de esta naturaleza en la historia del pasatiempo nacional.

El cronista Boris Luis Cabrera afirmó que ningún atleta puede concentrarse mientras asimila la violación de su espacio privado y la falta de instrumentos esenciales para su desempeño en el terreno.

Cabrera advirtió que nunca antes, en más de sesenta años de campeonatos, se había registrado un suceso similar, y aseguró que el hecho revela fallos estructurales en la seguridad del Victoria de Girón.

Por su parte, el periodista Guillermo Rodríguez Hidalgo calificó lo ocurrido como otro episodio crítico en una temporada marcada por irregularidades y expresó su deseo de que los playoffs ofrezcan un desenlace que devuelva tranquilidad al deporte nacional.

Mientras tanto, Yasel Porto indicó que el robo constituye una herida al espíritu de la pelota cubana, ya que el dugout, tradicional refugio de estrategias y camaradería, quedó profanado por un acto que desafía el respeto debido a quienes sostienen el principal entretenimiento del país.

A 24 horas del robo, la incertidumbre se mantiene, mientras jugadores, aficionados y especialistas esperan una declaración que explique lo ocurrido y defina las medidas necesarias para evitar que un episodio similar se repita en la pelota cubana.

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