Foto: RL Hevia
Texto: Fede Gayardo
La Habana amaneció este 31 de diciembre sin apagones programados. Así lo hizo saber la Empresa Eléctrica de La Habana a través de una nota en su perfil oficial de Facebook, donde afirmaron que “durante el día de ayer NO se afectó el servicio eléctrico en La Habana por déficit” y que para hoy “no se planea afectación programada en la ciudad”.
No obstante, la entidad aclaró que cualquier interrupción ocasional se daría “por EMERGENCIA” y sería comunicada por los canales habituales, recordando que las posibles afectaciones dependen de “las exigencias del SEN”.
Esta situación contrasta con lo que ocurre en gran parte del país. Según el parte diario de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) cerró la jornada anterior con afectaciones continuas durante las 24 horas. Aunque el servicio se restableció brevemente en la madrugada, volvió a verse afectado por déficit a partir de las 05:04 a.m. La máxima afectación registrada fue de 21660 MW a las 18:10 horas, coincidiendo con el pico de demanda.
En la mañana de hoy, la disponibilidad del SEN es de 1480 MW frente a una demanda de 1900 MW, lo que provoca un déficit de 412 MW. Para el mediodía, la UNE estima interrupciones cercanas a los 250 MW, mientras que para el pico nocturno se anticipa un panorama más complicado: con una demanda prevista de 3100 MW y una disponibilidad estimada de 1815 MW, el déficit podría superar los 1200 MW, con una afectación pronosticada de hasta 1315 MW.
A las limitaciones estructurales se suman múltiples averías y trabajos de mantenimiento en centrales térmicas vitales. Están fuera de servicio unidades de las CTE Mariel, Santa Cruz, Felton y Renté, y otras se encuentran en mantenimiento. Además, las restricciones por combustible continúan agravando la situación: decenas de centrales de generación distribuida están inactivas, al igual que instalaciones como Fuel Moa y la patana de Melones, lo que empeora el déficit total disponible.
En las provincias, el impacto es aún más notable. En Ciego de Ávila, por ejemplo, la Empresa Eléctrica provincial reportó un “Déficit de Generación” que comenzó con 20 MW y obligó a la desconexión de numerosos circuitos en distintos municipios, abarcando desde áreas urbanas hasta zonas agrícolas. Las autoridades locales advirtieron que los circuitos se verían afectados o se restablecerían “dependiendo del déficit en cada momento del día”, una variabilidad que mantiene a la población en estado de incertidumbre.
Aunque La Habana consigue mantener el servicio sin apagones programados este 31 de diciembre, el resto del país se enfrenta a una realidad caracterizada por déficits severos, apagones prolongados y una alta incertidumbre.
El SEN sigue operando con capacidad limitada, afectada por averías, falta de combustible y una demanda que supera ampliamente la generación disponible. Ni siquiera el aumento en la producción de energía solar fotovoltaica -que este martes alcanzó más de 3000 MWh- logra compensar las carencias estructurales de un sistema que sigue siendo uno de los principales problemas para los cubanos, justo cuando el año llega a su fin.



