Foto: RRSS
Texto: Fede Gayardo
El actor cubano Luis Alberto García ha reabierto el debate con una publicación en Facebook, en la que critica con fuerza el discurso estatal que, según sostiene, busca convertir la duda en un acto de deslealtad.
Este pronunciamiento se dio tras declaraciones emitidas en el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana, donde Jorge Legañoa, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), afirmó que “dudar es traicionar”.
Para García, esa idea es no solo peligrosa, sino también profundamente autoritaria, llegando a calificarla como “una de las sentencias más fascistas” que ha escuchado en los últimos años.
Lejos de replegarse, el actor abrazó la duda como una postura ética y política. Se describió a sí mismo como “militante de todas las dudas”, convencido de que hay suficientes razones para cuestionar.
En ese sentido, considerando que el miedo a repetir errores del pasado es una reacción humana comprensible, escribió: “Es totalmente lógico que el temor a repetir o vivir fracasos y dislates previos, provoquen en el ser humano miedo a que éstos se repitan”.
García también criticó la narrativa que busca silenciar la reflexión y el pensamiento crítico, recordando que el cuestionamiento ha sido históricamente un motor del progreso en campos como la ciencia, la filosofía y el arte.
Desde esa perspectiva, planteó una serie de preguntas incómodas como “¿Apuestas por negarnos la posibilidad de preguntarnos: ‘y si lo hacemos de otra manera mejor’? ¿‘Más justa’? ¿‘Más eficiente’? ¿Sin tantas mentiras? ¿Más ‘EVOLUCIONARIA’?”.
En su mensaje, el actor defendió el derecho ciudadano a discutir sobre política, a evaluar las decisiones del gobierno y a opinar sobre el destino del país. Sin ambigüedades, advirtió que sin la duda no hay sentido en la política ni en las ideologías.
“Sin la duda, la política y las ideologías no tendrían sentido. ¿Estás apostando por un pueblo (tuyo y mío) que destierre la duda y acepte todo sin cuestionar? ¿Somos viandas acaso?”, continuó.
Las palabras de Legañoa, que provocaron la respuesta de García, tuvieron lugar en un contexto internacional marcado por el conflicto entre Estados Unidos y Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. En su intervención televisiva, el dirigente de la UPEC afirmó que aquellos que cuestionan la capacidad de Cuba para resistir caen en el desespero y en lo que llamó “euforia anticubana”, insistiendo en la necesidad de unidad y confianza en la resistencia de la Revolución.
Además, Legañoa reforzó la narrativa estatal sobre la estabilidad interna del país y alertó que cualquier fisura en esa confianza podría ser aprovechada por actores externos. También advirtió sobre el uso del concepto de “Estado fallido” como pretexto para una supuesta “intervención humanitaria”, que -según él- encubriría violencia y anexión.
Frente a ese enfoque, Luis Alberto García denunció la presión para imponer la obediencia sin matices como única forma de legitimidad política y cuestionó el silencio impuesto a aquellos que piensan diferente. “Parece mentira que alguien inteligente dude de sí mismo o calle para complacer”, sentenció.
El texto finaliza con una declaración que resume su postura frente al poder y la conciencia individual: “Soy Hamlet. Militante de todas las dudas… Nunca limitante”. Una frase que, más allá de la controversia puntual, resuena con muchos cubanos que, a pesar de la censura, siguen viendo en la duda una herramienta esencial para imaginar un futuro mejor.



