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El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela decidió en la madrugada de este sábado transferir de manera inmediata el control del país a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses durante una operación militar que afectó a Caracas y varias otras regiones del país.
El máximo tribunal invocó el artículo 335 de la Constitución para justificar esta medida excepcional, que, según el fallo, busca garantizar la continuidad del Estado y el funcionamiento de las instituciones en un contexto extraordinario.
La magistrada Tania D’Amelio, que comunicó la decisión, indicó que el TSJ reconoció la existencia de una “ausencia forzosa del presidente”, lo que permite a Rodríguez ejercer provisionalmente todas las competencias inherentes a la jefatura del Estado hasta que se restablezca el orden constitucional.
Según la explicación oficial, la resolución tiene como objetivo preservar la estabilidad institucional, asegurar la defensa nacional y mantener el orden público ante una situación considerada de fuerza mayor que no está claramente prevista en la Carta Magna.
El tribunal admitió que los acontecimientos exigieron una interpretación ampliada de los artículos 234 y 239 de la Constitución, dado que se trata de un escenario excepcional provocado por una intervención militar extranjera y la detención del jefe de Estado.
Informes de medios locales sugieren que la decisión fue el resultado de intensas discusiones internas, marcadas por la necesidad urgente de evitar un vacío de poder tras una noche de ataques estadounidenses contra objetivos militares en Caracas, La Guaira y Aragua, incluyendo Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota. La operación concluyó con el traslado de Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump declaró que su administración asumirá el control político y administrativo de Venezuela “hasta que se produzca una transición democrática justa”, asegurando que el proceso será supervisado para garantizar estabilidad y orden.
Trump también señaló que los recursos energéticos de Venezuela, especialmente el petróleo, estarán bajo administración temporal estadounidense, argumentando que esto beneficiará a la población y compensará expropiaciones anteriores. Además, confirmó que ha habido contactos directos entre su secretario de Estado, Marco Rubio, y la propia Rodríguez.
El anuncio ha provocado fuertes reacciones en Washington. Mientras algunos sectores republicanos celebraron la operación y reafirmaron su apoyo a la líder opositora María Corina Machado, otros cuestionaron que el liderazgo de la transición recayese en una figura histórica del chavismo.
El congresista Mario Díaz-Balart defendió la intervención militar como un paso necesario para acelerar el cambio político en Venezuela, aunque advirtió que cualquier diálogo con Delcy Rodríguez solo sería aceptable si conduce a elecciones libres y a una salida democrática real.



