Foto: Cuba Noticias 360
La tasa oficial del dólar en Cuba volvió a evidenciar este jueves 8 de enero la brecha existente entre el tipo de cambio fijado por el Estado y los valores reales que se manejan en el mercado informal de divisas, un fenómeno que sigue marcando la economía cotidiana de los cubanos.
Según la tabla de tasas publicada por el Banco Central de Cuba y vigente para las operaciones de este 8 de enero de 2026, el dólar estadounidense (USD) se cotiza oficialmente en 411.00 pesos cubanos (CUP). Por su parte, el euro (EUR) se establece en 480.01 CUP, mientras que otras monedas como la libra esterlina alcanzan los 553.35 CUP.
La tasa oficial: estabilidad aparente
En el segmento oficial, el dólar muestra una estabilidad relativa respecto a jornadas anteriores, con valores que el Gobierno mantiene como referencia para operaciones estatales, bancarias y contables. Sin embargo, estos precios continúan distantes de los que rigen en la calle, donde la oferta y la demanda marcan el verdadero pulso de la moneda.
El esquema oficial, a pesar de los ajustes aplicados en los últimos meses, sigue sin reflejar la presión cambiaria derivada de la escasez de divisas, la inflación interna y la pérdida de poder adquisitivo del peso cubano.
El mercado informal vuelve a subir
Por otro lado, el mercado informal de divisas en Cuba amaneció este 8 de enero con un nuevo movimiento al alza, particularmente influenciado por el comportamiento de la Moneda Libremente Convertible (MLC).
De acuerdo con la tasa publicada por el medio independiente elTOQUE, la MLC subió de 400 a 408 CUP, lo que representa un incremento de ocho pesos en pocas horas, confirmando la tendencia alcista de las divisas en el país.
El dólar estadounidense se mantiene en el mercado informal en 450 CUP, mientras que el euro conserva su valor de 490 CUP, cifras que duplican o superan ampliamente los precios oficiales establecidos por el Banco Central.
Mientras el Estado insiste en controlar el tipo de cambio desde el ámbito institucional, el mercado informal continúa operando como el verdadero termómetro económico del país, anticipando movimientos, presionando precios y reflejando la creciente desconfianza en el peso cubano.



