Foto: Corral de Comedias
Texto: Fede Gayardo
Artistas cubanos en España llenaron el Corral de Comedias de Alcalá de Henares, en Madrid, de risas, picardía y palabras afiladas con “Enmudecer con hablar”, una propuesta escénica del dramaturgo cubano Abel González Melo.
La obra, diseñada también para atraer nuevos públicos, volvió a este histórico teatro-museo del siglo XVII y estará en cartel hasta el 11 de enero, reafirmando la relevancia del humor clásico cuando se enmarca en un contexto contemporáneo.
El espectáculo se basa en dos entremeses de Miguel de Cervantes: «El vizcaíno fingido» y «Los habladores», los cuales se integran de manera natural en uno de los espacios teatrales más singulares de Europa, ubicado en la Plaza de Cervantes y gestionado por la Fundación Teatro de la Abadía.
En ambos relatos, el lenguaje provoca situaciones de engaño, exceso verbal y simulación, demostrando que el humor cervantino sigue siendo tan vital como incómodo y esencial.
En «El vizcaíno fingido», dos caballeros idean un engaño para defraudar a una dama, mientras que en «Los habladores», el castigo surge a través del descontrol verbal. De este último entremés proviene el verso octosílabo que da nombre al montaje: “Enmudecer con hablar”, una frase que irónicamente encapsula el espíritu del espectáculo y su desfilar de personajes del Siglo de Oro que seducen al público con frescura y desinhibición.
En el escenario, un elenco hispano-cubano compuesto por Dayana Contreras, Antonio Dueñas, Georbis Martínez, Rey Montesinos y Yanet Sierra asume el desafío de interpretar múltiples personajes, apoyados en la experiencia en Commedia dell’Arte de Mariano Aguirre y en las máscaras diseñadas por Antonio Fava. El resultado es una puesta en escena de gran precisión, que prioriza la claridad interpretativa y el respeto al texto original, en un diálogo constante con la arquitectura íntima del espacio.
González Melo elige estos textos cervantinos porque, como explicó a Europa Press, “nos sorprenden con la sinceridad, frescura e insolencia de sus personajes. Cervantes no es solo el más vigente de nuestros escritores, sino también el autor del futuro: al disfrutarlo en escena, volvemos a darnos cuenta de la libertad que hemos perdido en un mundo tan propenso a los lugares comunes, a los juicios inmediatos y a la moralización extrema”.
El dramaturgo añadió que Cervantes, admirador de los entremeses de Lope de Rueda, “captó lo mejor de estos para luego transformar esa herencia en un lenguaje poderoso donde el coloquialismo se mezcla con la estilización”.
“Enmudecer con hablar” ofrece un teatro directo y comunicativo, donde Cervantes se escucha sin filtros ni solemnidades innecesarias. Es una muestra de que los clásicos, cuando se interpretan adecuadamente, no envejecen; simplemente esperan el momento ideal para volver a hablar… o para dejarnos mudos de risa gracias al elenco de la Isla.



