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Yosvany Rosell García Caso, preso político y manifestante del 11J, alcanzó este viernes los 30 días en huelga de hambre. Su urgente traslado a la Sala de Penados del Hospital Clínico Quirúrgico de Holguín confirmó las preocupaciones de sus familiares: su estado es crítico. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) informó que presenta signos de deshidratación severa, un panorama que pone su vida en grave riesgo.
A pesar de su delicada situación, García Caso se niega a recibir atención médica. El OCDH enfatizó que, aunque el preso rechace la asistencia, el Estado tiene la responsabilidad de salvaguardar su vida, proporcionar una atención ética y mantener a la familia informada con datos precisos y continuos.
En los últimos días, la esposa del preso, Mailin Sánchez, ha utilizado su perfil de Facebook para denunciar la situación. “No lo dejemos morir, solo merece vivir. Tiene tres hijos que lo esperan en casa”, escribió. En declaraciones a Martí Noticias, confirmó que Yosvany no permite que lo examinen ni lo toquen, y sostiene su protesta “con absoluta firmeza”.
Mailin también grabó un video pidiendo ayuda desde fuera de Cuba. Hizo un llamado directo al Papa León XIV, a la ONU, a la Unión Europea y a Amnistía Internacional. “Libertad para Yosvany Rosell García Caso, libertad para todos los presos políticos”, clamó entre lágrimas. Su mensaje ha sido compartido en numerosas ocasiones en redes sociales.
García Caso fue condenado a 15 años de prisión tras las manifestaciones del 11 de julio de 2021. Organizaciones de derechos humanos han subrayado que el proceso estuvo repleto de irregularidades y que su condena solo se debió al ejercicio de su derecho a la protesta.
Según las denuncias del OCDH, su huelga de hambre es un acto extremo de resistencia frente a un sistema penitenciario que lo mantiene sin acceso adecuado a atención médica, bajo vigilancia constante, aislado y sometido a tratos degradantes. En este contexto, la protesta corporal se presenta como la única herramienta que le queda para exigir justicia.



